HISTORIA DE UNA BALA
Traducción del relato "Histoire d'un balle".
La traducción del francés ha sido realizada por Óscar B. Lucas.
La traducción del francés ha sido realizada por Óscar B. Lucas.
Para realizar esta traducción se ha empleado un texto publicado en la página web oficial del autor.
Esta obra se publicó por primera vez en la revista “L’Ours Polar” nº 23.
El texto fue publicado en www.jimmysabater.com el 3 de abril de 2011
Siento una gotita de lluvia que se desliza por mi cuerpo. Una desafortunada gotita que me ha inundado hasta el corazón. Eres tú quién me ha entregado esta lágrima. Es gélida como el viento y amarga como un beso de despedida, pero es letal como un estoque.
En tus grandes ojos con largas pestañas, descubro los fragmentos de una película que toma tintes dramáticos. Hay algunos paisajes, recuerdos, trocitos de palabras, perfumes, música y colores que son fiel reflejo de la felicidad pasada.
Tú estás ahí, delante de mí, los cabellos colgando sobre una mirada demasiado fría, demasiado bella, demasiado seria. Tengo ganas de llorar, de preguntarte por qué, o de borrar los pocos segundos pasados y tomarte en mis brazos, para olvidar todo. Pero el hálito se está marchando. Se ha soltado, se marcha sin mí.
Detrás, el sol de poniente se pierde dentro de un claroscuro de luces. Redibuja tu silueta dentro de una sombra con contornos un poco borrosos. No eres más que un espejismo con ángulos aterciopelados y sólo tu cara está todavía visible.
Siento con el frescor del comienzo del verano, dislocado, aturdido, vencido y convencido, las mejillas acariciadas por el frescor vivificante de la hierba silvestre.
Tu está ahí, delante de mí, satisfecho, tranquilo, tus facciones tensas, pero serenas. No te das cuenta todavía de que son tus celos los que me regalan la muerte.
No habrá más besos, ni caricias, ni susurros ni sonrisas divertidas. A estos es a los que estás asesinando.
La gotita de lluvia desciende cada vez a más profundidad para decidir mi suerte. Desgarra un corazón que ya no podía más. Es tu pena, tu dolor, tu resignación, quienes van a arrollarme. Una lagrima más triste que las otras que me arrebata en una estela que llegará pronto a su fin.
Esa gotita de lluvia es una desafortunada bala perdida, violenta, candente y mortífera. Ésta es la que ha traicionado mis esperanzas de amarte siempre cada vez más, de regalarte mi destino, hasta el final. Ya es demasiado tarde para lamentar, hay que terminar, me ha llegado la hora.
Miro tus grandes ojos con largas pestañas. Están vacíos, están ya ausentes.
El frío invernal me arrastra en su abrigo eterno y me hiela la sangre. Relámpagos iluminan mis supremos segundos mientras se racionan con mucho esfuerzo los últimos latidos de mi corazón. Recibo todavía un poco más de aire y mis pulmones quedan aturdidos al degustarlo todavía una vez. Es la última dosis de vida, la última sobredosis. Todo explota.
Tu bala me atraviesa.
Te amo y muero.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada